
Dos de las grandes pasiones gastronómicas de los argentinos se cruzan en una propuesta que combina arroz crocante, pescado, sabores asiáticos y el formato de una pizza. Una tendencia que vuelve a ganar protagonismo en Buenos Aires.
Pizza y sushi. A primera vista, parecen pertenecer a dos mundos completamente diferentes. Sin embargo, en Buenos Aires las fronteras gastronómicas son cada vez más flexibles y ahora ambas propuestas se encuentran en un formato tan llamativo como tentador: la Sushi Pizza.
La idea no consiste simplemente en poner ingredientes de sushi sobre una pizza. El concepto cambia desde la base: la tradicional masa de harina es reemplazada por arroz de sushi tostado y crocante, que luego se completa con pescados, toppings y diferentes sabores propios de la cocina asiática.
El resultado es una preparación circular, cortada en porciones y pensada para compartir, pero con una identidad completamente diferente a la de una pizza tradicional.
Una tendencia que vuelve
Aunque pueda parecer una creación reciente, la Sushi Pizza tiene varias décadas de historia. Su origen suele ubicarse en Toronto, Canadá, durante la década de 1990, y desde entonces fue atravesando distintas transformaciones.
Con el tiempo aparecieron diferentes versiones en ciudades como Miami y Nueva York, siempre conservando algunas características: una base de arroz, ingredientes vinculados al sushi, contraste de texturas y una presentación que invita a comerla de una manera diferente.
Ahora el formato vuelve a encontrar terreno fértil en Buenos Aires.
Y no es casualidad. Según datos difundidos por la plataforma PedidosYa, durante 2025 se realizaron alrededor de 10 millones de pedidos de pizza en Argentina, mientras que Buenos Aires fue la ciudad latinoamericana con mayor cantidad de pedidos de esta comida.
El sushi, por su parte, también viene creciendo. De acuerdo con los datos compartidos en la gacetilla, los pedidos aumentaron un 57% durante el último año y Buenos Aires se ubicó nuevamente al frente de las ciudades latinoamericanas en cantidad de órdenes.
En ese contexto, la combinación de ambos universos parece casi inevitable.

La versión porteña
Una de las marcas que apuesta por este formato es Nacionsushi, que incorporó la Sushi Pizza entre sus propuestas.
Su versión utiliza una base de arroz de sushi tostado y permite elegir entre distintas variedades, con salmón ahumado, salmón fresco, atún, kanikama o combinaciones.
Los toppings suman queso crema, furikake de salmón, salsa de naranja y miel, masago y wakame, creando un juego de sabores y texturas bastante diferente al de una pizza convencional.
La propuesta busca además recuperar uno de los aspectos más atractivos de la pizza: la posibilidad de compartir. La preparación llega a la mesa en formato circular y se divide en porciones, pero cada bocado conserva el perfil fresco y asiático característico del sushi.
Cuando las cocinas se cruzan
Quizás lo más interesante de la Sushi Pizza no sea solamente la combinación de ingredientes, sino lo que representa.
Buenos Aires es una ciudad acostumbrada a incorporar sabores de distintas partes del mundo y transformarlos en parte de su propia cultura gastronómica. La Sushi Pizza parece seguir justamente ese camino: tomar un formato profundamente instalado en la identidad local y combinarlo con una cocina que también consiguió conquistar al público argentino.
El resultado es una propuesta que juega con lo conocido y lo inesperado al mismo tiempo.
¿Es pizza? ¿Es sushi?
Tal vez no sea necesario elegir.
En tiempos en los que la gastronomía se anima cada vez más a romper categorías, la Sushi Pizza propone justamente eso: comer algo conocido de una manera completamente diferente.
Y en una ciudad donde tanto la pizza como el sushi tienen sus propios fanáticos, la combinación parece tener todos los ingredientes para convertirse en una de esas tendencias que, además de llamar la atención, invitan a probar.








