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Netflix presentó un detrás de escena de la miniserie dirigida por Pablo Larraín y basada en el universo literario de Mariana Enriquez, que revela cómo se construyeron las presencias sobrenaturales, el barrio de Piedrabuena y los sonidos de una historia donde los muertos ya no permanecen en silencio.

¿Qué aspecto tiene un muerto cuando deja de ser solamente un recuerdo? ¿Cómo se construye una presencia que tiene que resultar inquietante sin perder humanidad? ¿Y cómo se transforma un barrio entero cuando los fantasmas empiezan a hacerse visibles?

Esas son algunas de las preguntas que permite descubrir el nuevo material detrás de escena de “Mis muertos tristes”, la miniserie de Netflix dirigida por el cineasta chileno Pablo Larraín y basada en cuentos de la escritora argentina Mariana Enriquez.

La producción, que tuvo su estreno mundial en la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián y llegó a Netflix el pasado 24 de septiembre, presentó ahora imágenes inéditas de su realización y detalles sobre el trabajo detrás de una historia en la que la frontera entre vivos y muertos comienza a desdibujarse.

El detrás de escena muestra el trabajo de Larraín junto a Mercedes Morán, Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina Alvarez, protagonistas de una ficción que combina lo sobrenatural con conflictos profundamente humanos.

Cuando los fantasmas se vuelven parte del barrio

La historia comienza con Emma, una médica recién jubilada que puede ver a los muertos. Mientras intenta atravesar la muerte de su madre y resolver sus propias cuentas pendientes, la llegada de su sobrina Julie y el asesinato de tres adolescentes en Piedrabuena desencadenan un fenómeno inesperado.

Lo que hasta entonces había sido una carga personal para Emma comienza a expandirse. Los muertos empiezan a hacerse presentes en el barrio y los vecinos quedan expuestos a aquello que, hasta ese momento, pertenecía al mundo de los fantasmas.

Uno de los aspectos que aborda el material de Netflix es justamente la manera en que el equipo construyó esas presencias: cómo se ven, cómo se mueven y, especialmente, cómo se escuchan.

El sonido adquiere así un papel fundamental dentro de la serie. Los fantasmas no son únicamente una imagen: también irrumpen a través de sus voces y de aquello que los personajes comienzan a percibir.

Piedrabuena, mucho más que un escenario

Otro elemento central de la producción fue el barrio de Piedrabuena, en Buenos Aires, donde transcurre buena parte de la historia.

El lugar no funciona simplemente como telón de fondo. Sus calles, edificios y espacios cotidianos forman parte de la atmósfera de la miniserie y permiten que lo extraordinario aparezca dentro de un escenario reconocible.

El rodaje se realizó entre Buenos Aires y Santiago de Chile, y el equipo trabajó especialmente sobre la identidad visual del barrio y la manera en que lo paranormal podía convivir con su realidad cotidiana.

También el agua adquiere un significado particular dentro de la historia. Es el elemento a través del cual el extraño don de Julie comienza a propagarse entre los vecinos, convirtiéndose en una pieza fundamental para comprender cómo el fenómeno deja de ser individual para transformarse en algo colectivo.

El universo de Mariana Enriquez llega a la pantalla

“Mis muertos tristes” lleva al lenguaje audiovisual parte del universo de Mariana Enriquez, una autora cuya literatura explora con frecuencia los territorios donde el horror, la violencia, la memoria y los conflictos sociales se encuentran con lo sobrenatural.

La serie cuenta con guion de Mariana Enriquez, Guillermo Calderón, Anastasia Ayazi y Pablo Larraín, mientras que la dirección de fotografía está a cargo de Sergio Armstrong y el diseño de producción corresponde a Rodrigo Bazaes.

El elenco principal está integrado por Mercedes Morán, Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina Alvarez, acompañadas por Carlos Portaluppi, Germán de Silva y la actriz chilena Luz Jiménez.

Con este nuevo material, Netflix propone mirar “Mis muertos tristes” desde otro lugar: no solamente como espectadores de una historia de fantasmas, sino descubriendo el trabajo artesanal que existe detrás de cada aparición, cada sonido y cada espacio.

Porque en esta historia los muertos no son solamente aquello que quedó atrás. También son una presencia que puede propagarse, alterar la vida cotidiana y obligar a los vivos a enfrentarse con sus propios fantasmas.

🎬 “Mis muertos tristes” ya está disponible en Netflix.

admin@quesigaelshow.ar

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