La nueva propuesta de Paseo La Plaza combina thriller, comedia negra y canciones en vivo en una obra ágil y dinámica, sostenida por un elenco de enorme calidad vocal y un misterio que mantiene al público atento hasta el final.
Hay lugares que parecen guardar secretos. Y en La profecía del albergue, ese secreto comienza a sentirse desde el primer momento: un viejo albergue en decadencia, un olor nauseabundo que despierta sospechas y una serie de personajes que llegan uno a uno, mientras la posibilidad de un asesinato empieza a instalarse en el ambiente.
La obra, que se presenta en la Sala Picasso del Paseo La Plaza, construye su historia alrededor de seis personajes —tres mujeres y tres hombres— que, a medida que ingresan al albergue, van dejando entrever que nada es exactamente como parece. Cada uno guarda algo, cada uno parece tener sus propias razones y, mientras las sospechas comienzan a cruzarse, también aparecen las mentiras sobre sus verdaderas personalidades.
Uno de los grandes aciertos de la propuesta es su ritmo. La profecía del albergue avanza con agilidad, alternando situaciones de misterio con momentos de humor negro que descomprimen la tensión y aportan una cuota de absurdo a una historia que permanentemente juega con las expectativas del espectador.
A esto se suma la música en vivo, que tiene un protagonismo importante dentro de la puesta. Las canciones están muy bien integradas a la acción y se encuentran perfectamente sincronizadas con el desarrollo de la obra, logrando que la música no aparezca como un elemento separado sino como parte orgánica de la narración.
Y si hay algo que merece destacarse especialmente es el trabajo del elenco en su conjunto. Los seis intérpretes demuestran una capacidad vocal extraordinaria y mantienen un nivel muy parejo durante toda la función. No se trata de una obra donde uno de los personajes se impone sobre los demás: justamente, la fortaleza está en el funcionamiento colectivo, en la interacción y en la energía que cada integrante aporta a la historia.
La trama va creciendo a medida que los personajes se encuentran y las sospechas se multiplican. Lo que comienza como una situación aparentemente concreta se transforma progresivamente en un juego de apariencias, secretos y engaños. Y cuando el espectador cree que empieza a entender hacia dónde va la historia, la obra todavía tiene una carta más para jugar.
Porque La profecía del albergue tiene un recurso que conviene preservar: su final. Contar demasiado sería quitarle al público justamente uno de los placeres principales de la propuesta. Hay un giro que modifica la lectura de lo que se acaba de ver y que merece ser descubierto en la sala, sin anticipaciones.
Con una puesta dinámica, un elenco sólido, excelentes voces, música en vivo y una combinación efectiva de misterio y humor negro, La profecía del albergue propone una experiencia entretenida y ágil, de esas obras que invitan a seguir cada detalle para intentar descubrir quién dice la verdad y quién está ocultando algo.
Una historia donde todos parecen sospechosos y donde, hasta el último momento, conviene no confiar demasiado en nadie.
LA PROFECÍA DEL ALBERGUE
Jueves a las 20 hs en el Paseo la Plaza
ELENCO
Nicolás Manasseri es “Polansky”
Renzo Morelli es “Sonssini”
Fernanda Provenzano es “La Joven Mujer”
Manuela Perín “La Dama de los Naipes”
Eugenia Fernandez es “La Mujer de verde inglés”
Matías Acosta “El Joven de Lentes”
MÚSICOS
Piano Conductor: Facundo Cicciu
Violoncello: Nicolás String
Batería y Percusión: Ilan Feinmann
FICHA TÉCNICA
Una idea Original de Nicolás Manasseri y Fernanda Provenzano
Libro: Nicolás Manasseri
Música Original: Manasseri – Provenzano
Coreografías: Fernanda Provenzano
Letra de canciones: Manasseri – Provenzano
Orquestación y Arreglos Musicales: Facundo Cicciu
Arreglos Vocales: Manasseri – Provenzano
Dirección de actores. Puesta en escena y Dirección General: Nicolás Manasseri
Dirección Musical: Facundo Cicciu
Diseño de escenografía: PHEPANDÚ
Diseño y realización de Vestuario: La costurera Teatro
Diseño de iluminación: Manasseri – Provenzano
Diseño Gráfico: Mariano Morelli
Diseño de sonido y OP: Andrés Mundaca
Realización de escenografía: Pepe Iwaniw – Ezequiel Lugo
Asistente de Dirección y Stage de cabina: Valentina Cavicchia
Stage Manager escenario: Nacho Martinez Ale
Contenido audiovisual: Guadalupe Fiora
Redes: Provenzano – Cavicchia – Fiora
Producción comercial: Daniela Schwarzstein
Prensa y Comunicación: Max Czajkowski
PRODUCCIÓN EJECUTIVA Y GENERAL: PHEPANDÚ








