Hoy vamos a trabajar en la parte superior del rostro con una GuaSha. Te enseñaré a utilizarla usando la técnica conocida como “scraping” (fricción). Esta técnica funciona para liberar la tensión en los músculos y la fascia y, ayuda a reducir las adherencias. Es una técnica excelente para prevenir y mejorar la apariencia de las arrugas, especialmente las líneas mímicas, que se forman en la frente y en el entrecejo.
Finalizaremos la mini rutina con un drenaje linfático que ayudará a relajar la cara y, además, la mente.
Para esta rutina vas a necesitar:
-Preferiblemente una Gua-Sha que tenga dientes. Si no tenés Gua-Sha, usá tus manos para masajear y drenar, y tus nudillos para friccionar
– Un hidrolato, tónico o agua termal
– Un aceite facial, que sea súper nutritivo para tu piel.
¿Empezamos?
Preparación:
Vamos a rociar nuestro rostro con el hidrolato, y luego vamos a aplicar una pequeña cantidad de aceite. Es importante que nunca uses Guasha sin antes aplicarte un poco de aceite en la piel. Para distribuirlo, vamos a hacer una O larga y estrecha, y luego arrastramos nuestros dedos desde el mentón hasta las comisuras internas de los ojos, y desde allí continuamos el arrastre hasta orejas, en frente lo aplicaremos con los dedos con un movimiento de apertura, y finalizamos llevando todo a la clavícula.
Primero:
Vamos a comenzar friccionando el entrecejo. Con una mano en la frente, vamos a generar espacio entre las cejas, sosteniendo con los dedos las cejas y los tejidos. Vamos a usar la GuaSha de forma horizontal o levemente inclinada, ubicando los dientes sobre la glabela. Usamos la GuaSha así en esta zona porque de esta manera podemos trabajar mejor sobre las adherencias y las arrugas más profundas, mejorando la circulación sanguínea, oxigenando los tejidos y favoreciendo la producción de colágeno y elastina de forma natural. La presión debe ser constante, pero no muy intensa.
Lentamente, podemos empezar a subir jugando con la inclinación de la Guasha, ya sintiendo cómo la tensión muscular empieza a ceder, y cómo liberamos también tensión y adherencias en fascia.
Seguimos subiendo hasta la línea de crecimiento capilar, y luego repetimos el mismo movimiento en toda la frente, empezando la fricción en cejas. Vamos a hacerlo siempre respirando profundamente. Si detectamos nudos o focos de tensión, nos quedamos friccionando en la zona un poco más, disolviendo esos bloqueos energéticos.
No nos olvidemos de friccionar los laterales y las sienes.
Segundo:
Con la GuaSha acostada vamos a masajear las cejas desde el extremo interior al exterior, eliminando tensión y toxinas del músculo orbicular de cada ojo. Repetimos el movimiento 4 veces más. Y hacemos lo mismo en la otra ceja.
Tercero:
Nuevamente, con la GuaSha acostada vamos a masajear en sentido ascendente toda la frente, trabajando sobre fascia, abriendo espacios para que la energía fluya. Luego drenamos linfa, colocando la GuaSha acostada en la mitad de la frente, con un movimiento de apertura hacia las sienes, para finalmente descender hacia la clavícula. Hacemos este movimiento 5 veces y, repetimos seguidamente del otro.
Al finalizar, cerrá los ojos y percibí el estado de tu rostro.
Hidratate, preferentemente, con agua templada con un poco de jugo de limón.
Carolina Winograd, experta en yoga facial @kaliope.glow