Lo principal es tener un espacio, un lugar físico adecuado para practicarla, una postura física ideal y el silencio, en lo posible, como herramientas fundamentales para empezar a hacer la práctica.
La repetición es una de las formas en las que aprendemos, es un elemento importante en el aprendizaje.
Traer a la mente una y otra vez hacia el presente, al darnos cuenta. De a poco, hay que familiarizarse con la habilidad de volver a enfocar con el objeto para estabilizarnos y no perder el foco.
Por eso es importante en la meditación focalizarse en pensamientos tranquilos, no aferrarnos en traer la mente al instante “fresco” y llevarlo siempre a ese “estar presente”.
Obviamente todo este conocimiento se hace muy gradualmente. Por eso, sentir malestar, o pensar que no lo estamos haciendo bien no tiene ninguna base.
Por ello, se escoge objetos como la respiración o un punto de referencia para traer la mente una y otra vez, para cultivarla de manera consciente y estable.
En la práctica de la meditación, y cuando más la recorremos, más se puede experimentar lo ilimitada y poderosa que es.
Es un reconocimiento de lo que somos más profundo y de una manera más natural.
Cuando observamos nuestra respiración, en ese instante nos damos cuenta cómo reactivar, es un segundo de reconexión entre el cuerpo y la mente.
Meditar es dejar que nuestra mente repose, que se permita experimentar nuevas emociones. Una manera de conectar la mente de manera más sana, de mirar lo que realmente somos.
Permitir que la mente descanse, en el hecho simple de estar respirando, cuesta mucho trabajo. Reconectar con lo simple se hace muy complicado. Sencillamente darnos cuenta que estamos respirando y sencillamente, morar en ese estado.
En un principio aparecen reacciones físicas, pero con el tiempo se van disipando.
La meditación nos abre muchas puertas a nuestras cualidades. Nos da una apertura a un campo interno muy poderoso. Cualquier logro que obtenemos con nosotros mismos, y transforma también nuestra relación con los demás.
El meditar nos permite hacer de nuestra vida un campo de crecimiento y florecimiento.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]